La presbiacusia es la pérdida progresiva de audición asociada al envejecimiento. Se trata de una de las causas más frecuentes de pérdida auditiva en adultos y suele aparecer de forma gradual, dificultando especialmente la comprensión de conversaciones, sobre todo en entornos con ruido. Aunque el paso de los años es inevitable, diversos estudios han demostrado que ciertos hábitos saludables pueden contribuir a retrasar su aparición y reducir su impacto.
Desde Audess, Unidad Audiológica en Oviedo y Gijón, queremos destacar la importancia de adoptar un estilo de vida saludable como parte fundamental del cuidado auditivo a largo plazo.
La relación entre salud general y salud auditiva
El oído interno es una estructura extremadamente sensible que depende de una correcta circulación sanguínea para funcionar adecuadamente. Factores como la hipertensión, el colesterol elevado, la diabetes o las enfermedades cardiovasculares pueden afectar a los pequeños vasos sanguíneos que irrigan el sistema auditivo, favoreciendo el deterioro de la audición con el paso del tiempo.
Por este motivo, cuidar la salud general también supone proteger la capacidad auditiva.
Alimentación equilibrada para cuidar los oídos
Mantener una dieta variada y equilibrada aporta los nutrientes necesarios para el correcto funcionamiento del organismo, incluido el sistema auditivo.
Los alimentos ricos en antioxidantes, vitaminas y minerales pueden ayudar a combatir el estrés oxidativo, uno de los factores relacionados con el envejecimiento celular. Frutas, verduras, frutos secos, legumbres y aceite de oliva forman parte de una alimentación beneficiosa para la salud cardiovascular y auditiva.
Además, una adecuada hidratación contribuye al correcto funcionamiento de todos los sistemas del cuerpo, incluido el oído.
Actividad física y circulación sanguínea
Realizar ejercicio físico de forma regular favorece la circulación sanguínea, ayuda a controlar la presión arterial y mejora la salud cardiovascular. Todo ello repercute positivamente en el aporte de oxígeno y nutrientes a las estructuras auditivas.
Caminar, nadar, montar en bicicleta o practicar actividades adaptadas a cada persona son hábitos que pueden contribuir al bienestar general y al mantenimiento de una buena salud auditiva.
Evitar el tabaco y moderar el consumo de alcohol
El tabaquismo está relacionado con una mayor probabilidad de desarrollar pérdida auditiva. Las sustancias tóxicas presentes en el humo del tabaco pueden afectar a la circulación sanguínea y acelerar el deterioro de las células sensoriales del oído interno.
Asimismo, el consumo excesivo de alcohol también puede tener efectos negativos sobre el sistema nervioso y auditivo. Reducir o eliminar estos hábitos es una medida beneficiosa para la salud en general.
Protegerse del ruido es fundamental
Aunque la presbiacusia está asociada al envejecimiento, la exposición continuada a niveles elevados de ruido puede acelerar el deterioro auditivo.
Utilizar protección auditiva en ambientes ruidosos, moderar el volumen de auriculares y evitar exposiciones prolongadas a sonidos intensos son medidas sencillas que ayudan a preservar la audición durante más tiempo.
Revisiones auditivas periódicas
La detección precoz es clave para mantener una buena calidad de vida. Muchas personas no perciben los primeros signos de pérdida auditiva porque el proceso suele ser lento y progresivo.
En Audess, Unidad Audiológica en Oviedo y Gijón, recomendamos realizar revisiones auditivas periódicas, especialmente a partir de los 50 años o si existen antecedentes de problemas auditivos. Un control profesional permite detectar cualquier cambio a tiempo y aplicar las soluciones más adecuadas.
Adoptar hábitos saludables no solo beneficia al corazón, los músculos o el cerebro. También puede contribuir a mantener una mejor capacidad auditiva durante más años y ayudar a prevenir o retrasar la aparición de la presbiacusia. Cuidar la audición hoy es invertir en calidad de vida para el futuro.









